El cineasta mexicano Guillermo del Toro verá cumplido uno de sus proyectos más anhelados: llevar al cine su versión de Frankenstein. La película, protagonizada por Oscar Isaac como Victor Frankenstein y Jacob Elordi en el papel de la criatura, llegará a las salas el 17 de octubre. Sin embargo, solo permanecerá tres semanas en cartelera antes de incorporarse al catálogo de Netflix el 7 de noviembre, lo que ha generado opiniones divididas entre los protagonistas.
Jacob Elordi expresó su inconformidad en entrevista con Variety, donde calificó como “desgarrador” que una producción de tal magnitud no tenga un estreno más amplio en cines. El actor australiano lamentó que proyectos concebidos para la gran pantalla terminen reducidos a una experiencia doméstica, y señaló que espera que el filme logre mantenerse el mayor tiempo posible en cartelera para sentar un precedente en la industria.
Esta postura no es nueva, ya que otros actores de renombre como Daniel Craig han cuestionado previamente el modelo de distribución de Netflix. El caso de Pinocho, la cinta anterior de Del Toro, sirve de antecedente: pese a ganar el Oscar a Mejor Película Animada, gran parte del público no la experimentó en salas debido a su breve estancia antes de pasar al streaming.
Por su parte, Oscar Isaac mostró una visión más optimista respecto al esquema de lanzamiento. El actor destacó que, aunque el tiempo en cartelera será corto, representa una oportunidad para que el público disfrute la cinta en pantalla grande. “Verla en salas es lo ideal”, afirmó, subrayando la importancia de la experiencia comunitaria que ofrece el cine, incluso si es por unas pocas semanas.
El proyecto de Frankenstein ha acompañado a Guillermo del Toro durante casi dos décadas y ahora finalmente se materializa con su característico estilo gótico. Su estreno no solo marcará un hito personal en la carrera del director, sino que también abre un debate sobre el futuro de los estrenos cinematográficos frente al dominio del streaming. Tanto Elordi como Isaac coinciden en un mismo deseo: que la audiencia viva esta historia como fue concebida, en la oscuridad de una sala y frente a una pantalla gigante.






















