El partido entre Cincinnati FC y Rayados de Monterrey en la Leagues Cup, disputado este jueves, terminó envuelto en polémica. La árbitra mexicana Katia Itzel García fue la encargada de dirigir el encuentro, donde el equipo regiomontano cayó frente al conjunto estadounidense, en un resultado que muchos atribuyen a una controvertida decisión arbitral.
La determinación de Katia en una jugada clave desató la furia de los aficionados de Rayados, quienes consideraron que la derrota fue directamente consecuencia de su actuación. La tensión escaló al punto de que la silbante fue blanco de amenazas de muerte a través de redes sociales.
Desde su cuenta oficial, Katia Itzel compartió algunas de las amenazas recibidas por parte de usuarios, evidenciando el nivel de violencia que puede alcanzar una simple diferencia de opinión en el futbol. La árbitra no se quedó callada y respondió con firmeza ante los ataques.
En otro mensaje difundido en sus redes, la árbitra condenó la violencia en todas sus formas: “En México, un país donde cada día son asesinadas 10 mujeres, 91 personas son asesinadas cada día (hombres y mujeres). No podemos normalizar la violencia. ¡Rechazo total a la violencia en todos los espacios!”, expresó.
Este lamentable episodio reabre el debate sobre el respeto hacia los oficiales del juego y la urgente necesidad de combatir la violencia digital en el deporte. Las autoridades de la Leagues Cup y la Federación Mexicana de Futbol aún no han emitido una postura oficial sobre lo sucedido.






















