Un grupo armado irrumpió en la plataforma Akal-R, ubicada en la Sonda de Campeche, y logró sustraer 50 equipos de respiración autónoma, esenciales para bomberos, rescatistas y trabajadores en zonas con bajo oxígeno.
El ataque ocurrió la noche del lunes y, aunque no hubo heridos, tres empleados sufrieron crisis nerviosa. La Secretaría de Marina activó el protocolo de emergencia, pero los agresores lograron escapar.
Pemex ya presentó una denuncia ante la FGR y anunció que reforzará la seguridad en coordinación con la Marina.
Lo preocupante es que este tipo de robos no son hechos aislados: entre 2018 y 2023 se registraron más de 235 ataques a plataformas petroleras en Campeche, convirtiendo el saqueo de equipos en un negocio lucrativo en el mercado negro.
Una situación que deja en evidencia la vulnerabilidad de las instalaciones marítimas y la necesidad de mayor protección.






















