Dos personas murieron y otras tres resultaron heridas cuando un hombre embistió con su vehículo a un grupo de fieles que participaban en una ceremonia de Yom Kipur en una sinagoga de Mánchester, Reino Unido. Tras el atropello, el agresor intentó apuñalar a varias personas, pero fue abatido por la policía. Las autoridades declararon el hecho como un «incidente terrorista», aunque no han revelado aún la identidad del sospechoso por motivos de seguridad.
El ataque ocurrió hacia las 9:30 de la mañana, hora local, en las inmediaciones de la sinagoga Heaton Park Hebrew Congregation, en la zona de Crumpsall, al norte de Mánchester, donde vive una numerosa comunidad judía. La elección del día no pasó desapercibida: Yom Kipur, la fecha más solemne del calendario judío, dedicada al ayuno, la oración y la reflexión. Se trata también de un momento en que muchas personas acuden a la sinagoga, lo que hizo que el ataque fuera percibido como un intento deliberado de causar mayor impacto.
Testigos relataron escenas de caos y violencia. Gareth, un repartidor que se encontraba en el lugar, contó a la BBC que vio a un hombre herido desangrándose en el suelo, mientras otro intentaba entrar a un edificio con un cuchillo. Según su testimonio, la policía llegó rápidamente, advirtió al atacante y, al no recibir respuesta, abrió fuego hasta neutralizarlo. En videos difundidos se escuchan a oficiales gritar: “¡Tiene una bomba!”, lo que llevó a movilizar a un equipo especializado para descartar que el sospechoso portara explosivos.
Las fuerzas de seguridad evacuaron a las personas que se encontraban dentro de la sinagoga y aseguraron la zona. El área fue acordonada y se desplegaron ambulancias, bomberos, helicópteros y unidades de desactivación de explosivos. Aunque el alcalde de Mánchester, Andy Burnham, señaló que “el peligro inmediato parece haber pasado”, pidió a la población evitar el lugar mientras continuaban las investigaciones.
El ataque recordó al perpetrado en 2019 en Halle, Alemania, también durante Yom Kipur, cuando dos personas fueron asesinadas frente a una sinagoga. Líderes comunitarios y ciudadanos se congregaron alrededor del lugar en señal de solidaridad con las víctimas y de rechazo a la violencia.
El primer ministro británico, Keir Starmer, regresó a Londres tras conocer la noticia y aseguró que se desplegarían recursos adicionales para proteger las sinagogas en todo el país. Por su parte, el jefe de la policía antiterrorista, Laurence Taylor, informó que ya se tienen indicios sobre la identidad del atacante y confirmó dos arrestos adicionales relacionados con el caso. Añadió que, por el momento, no se ha confirmado que el sospechoso portara explosivos, aunque las investigaciones continúan.






















