El reciente incremento en la tarifa del transporte urbano en Mazatlán, que pasó de 12.50 a 15 pesos, fue calificado por ciudadanos como excesivo y abusivo, de acuerdo con un sondeo realizado en distintas paradas de camiones de la ciudad.
Personas consultadas coincidieron en que el aumento debió ser menor y propusieron que un ajuste de un peso habría sido más razonable, sobre todo ante la situación económica que enfrentan muchas familias en la entidad.
Algunos usuarios expresaron su inconformidad al señalar que el alza impacta directamente en su gasto diario, especialmente para quienes dependen del transporte público como su principal medio de movilidad.
“Está bien que haya aumentado, pero no tanto porque son 2.50 pesos. Es mucho. Que no se sienta de fregadazo, de golpe. Uno no puede decir nada, uno solo se sube al camión y paga lo que le dicen”.
Otros ciudadanos manifestaron que, aunque consideran injusto el incremento, no tienen otra opción más que pagar la nueva tarifa, ya que dependen del servicio y consideran que las decisiones están en manos de los concesionarios y las autoridades.
“Es mucho para nosotros. Lo que nos pagan no nos alcanza. Ahora hay gente que paga cuatro camiones diarios, son 60 pesos. Es un abuso. ¿Por qué no le subieron a 13 pesos?”
Señalaron que tanto los dueños de los camiones como el gobierno son quienes determinan las tarifas, por lo que como usuarios poco pueden hacer para revertir este tipo de decisiones.
Criticaron que el aumento se haya autorizado durante el periodo vacacional de Semana Santa, al considerar que las autoridades aprovecharon que gran parte de la población estaba enfocada en actividades recreativas para aplicar el ajuste sin mayor oposición.
“No avisaron nada. En la Semana Santa se encargaron de esto. ¿Qué vamos a hacer? Nada, son cosas de los camioneros”.
El descontento también se refleja en el impacto económico directo, ya que algunos usuarios indicaron que llegan a tomar hasta cuatro camiones al día, lo que representa un gasto considerable en su presupuesto semanal que puede alcanzar hasta los 360 pesos.
Los ciudadanos consultados coincidieron en que este incremento afecta el bolsillo de las familias por una decisión del gobierno que, señalaron, solo consulta a los concesionarios del transporte y no a la ciudadanía en general.





















