Las alianzas generadas con instituciones y organismos han fortalecido el programa de SUMA Sociedad Unida IAP, estando apostando en generar iniciativas para el sano desarrollo de los jóvenes, informó el director de la institución Iván Velázquez Aréchiga para Viva La Noticia.
Si bien se ha visto un cambio en la respuesta y conducta de la comunidad, niñez y adolescencia, señaló sin embargo que aún queda mucho por hacer, viendo sobre todo en las adolescencias un ímpetu por conocer nuevas formas para desarrollar su creatividad.
«Por involucrarse en lo que sucede en sus comunidades, y también vemos con mucha atención cómo los jóvenes son más conscientes de los fenómenos de la cultura de la violencia. Creo que eso es una de las grandes lecciones que nos hemos llevado como sociedad y sobre todo la niñez y la adolescencia. Francamente, previo a los estallidos de violencia que iniciaron en septiembre de 2024, era muy común ver a niños y jóvenes cantando canciones de apología al delito, que incitaban a la violencia, que ensalzaban la cultura del narcotráfico, y ahora lo vemos mucho menos. No quiero decir que eso ha terminado, todavía continúa, pero creo que hay una mayor conciencia de que eso no forma parte solamente de una expresión cultural o una fantasía sino que forma parte de la realidad y que es una realidad que nos duele, que es una realidad que hiere y que lastima».
De esto, mencionó que ha habido niños y jóvenes que han pasado por experiencias muy difíciles, aunque también consideró que esto ha llevado a una lección «muy poderosa».
El cambio en este sentido, destacó que sería paulatino requiriendo mucho trabajo, esfuerzo y tiempo, continuando con los programas para no «perder la batalla» a favor del sano desarrollo de las juventudes.
«Los pocos centímetros ganados en esta trayectoria podríamos perderlos. Creo que estamos muy a tiempo de, como sociedad, tomar conciencia desde las familias, desde las comunidades vecinales, desde los espacios educativos, así como desde las oficinas gubernamentales, desde las empresas, debemos plantearnos un nuevo paradigma para que nuestros niños y jóvenes tengan un entorno distinto en donde se estén desarrollando, entonces esa es la apuesta que hacemos».
Considerando la participación de jóvenes en grupos delictivos y los que han sido víctimas, añadió que la realidad es que la gran mayoría de los adolescentes y los jóvenes tienen muchas cosas positivas por aportar.
Como sociedad, concluyó, se debe evaluar y brindar espacios a los jóvenes que quieran desarrollarse sanamente y ser una opción de cambio cultural, conductual y seguir trabajando para generar opciones de desmovilización y desarrollo para los jóvenes que ya han incurrido en delitos.






















