El béisbol de Grandes Ligas vive jornadas que parecen playoffs adelantados.
Los Yankees protagonizaron un partidazo frente a los Twins de Minnesota que terminó 10-9, un festival ofensivo lleno de batazos largos, volteretas y tensión hasta la última entrada. Nueva York, con carácter y paciencia, consiguió un triunfo vital en la carrera por asegurar su boleto a la postemporada.
Fue un juego de esos que marcan la diferencia y que sirven para medir de qué está hecho un equipo cuando la presión es máxima.
En paralelo, los Astros reafirmaron su hegemonía sobre los Rangers al derrotarlos 6-5 en un duelo cargado de dramatismo, donde cada lanzamiento parecía definir el destino del partido.
Los Blue Jays también hicieron lo propio, imponiéndose por la mínima diferencia a los Rays gracias a una defensa impecable en los momentos más complicados.
Lo que queda claro es que la temporada ya está en ese punto donde los errores se pagan caro y las victorias tienen sabor a octubre: cada carrera, cada turno al bate y cada jugada defensiva pesan como oro puro en la recta final.






















