Denver está a un paso del Super Bowl, pero el guion cambió de golpe.
Tras vencer 33-30 a Buffalo en tiempo extra, los Broncos perdieron a su quarterback titular Bo Nix por fractura de tobillo, obligando a que Jarrett Stidham tome los controles en el momento más grande del año: el Campeonato de la AFC, su primera aparición como titular en playoffs.
Stidham carga una carrera de giros abruptos: promesa en New England, suplente itinerante y hoy protagonista inesperado.
Sean Payton confía en su fortaleza mental y lectura de juego, virtudes que ahora deberán sostener a un equipo con récord 14-3 y localía.
El domingo 25 de febrero, frente a Patriots, Denver pone su temporada —y su fe— en un quarterback que nunca había estado tan cerca de la historia.






















