La Champions League volvió a sacudir a Europa con una jornada que cambió rutas y encendió alarmas.
El Real Madrid cayó 4-2 ante el Benfica en el Santiago Bernabéu y ahora deberá afrontar una eliminatoria directa frente al Inter de Milán, un cruce que se perfila como final anticipada por historia, jerarquía y presión máxima.
Mientras tanto, el Barcelona firmó una actuación redonda al golear 4-1 al Copenhague y clasificar directo a cuartos, donde lo espera el Chelsea en un choque que promete intensidad total y electricidad pura desde el silbatazo inicial.
Arsenal y Bayern Múnich también hicieron los deberes al avanzar como primero y segundo de su grupo, confirmando que los gigantes despiertan justo cuando el torneo entra en su zona más peligrosa.
Porque en la Champions nada está escrito: caen imperios, nacen héroes y cada cruce se convierte en una historia lista para quedar tatuada en la memoria del futbol europeo.






















