Aunque muchos piensan de inmediato en la leyenda de la NBA, Michael B. Jordan asegura que compartir nombre con el icónico basquetbolista fue justo lo que le activó el “chip competitivo”.
El actor confesó que crecer llamándose igual que Michael Jordan lo empujó a buscar su propia identidad y no vivir a la sombra de nadie.
En charla reciente, el protagonista de Creed y Black Panther contó que, aunque admira al astro del deporte, su nombre se convirtió en una especie de reto personal para destacar en lo suyo: Hollywood.
¿El giro inesperado? No fue por fanatismo deportivo: se llama así por su papá, quien ya llevaba ese nombre antes de que existiera “Air Jordan”. Vamos, el destino ya lo tenía marcado… y él decidió hacerlo brillar.






















