Noche de tensión continental.
América empató sin goles ante Olimpia, resultado suficiente para sellar su pase gracias a la ventaja obtenida en la ida.
No fue un espectáculo brillante, pero sí una exhibición de madurez competitiva: control de tiempos, defensa ordenada y estructura táctica disciplinada.
En torneos internacionales no siempre se avanza goleando; a veces se clasifica sabiendo sufrir… y las Águilas lo entendieron a la perfección.
Monterrey, en cambio, fue más directo y contundente al vencer 2-0 a Xelajú.
Rayados impuso jerarquía, ritmo y pegada en momentos clave, confirmando que su plantel está diseñado para competir en serio en la región.
La Concacaf empieza a perfilar candidatos y el mensaje mexicano es claro: América avanza con inteligencia, Monterrey con autoridad… y ambos van por todo.






















