Senegal vivió una jornada histórica tras conquistar la Copa Africana de Naciones.
El presidente Bassirou Diomaye Faye decretó la suspensión de actividades para permitir que el país celebrara el título conseguido tras vencer 1-0 a Marruecos en una final cargada de drama.
Las calles de Dakar se llenaron de festejos, banderas y cánticos, reflejando el orgullo nacional.
El gol de Pape Gueye en tiempo extra selló una victoria sufrida, polémica y emotiva, en un partido que tuvo tensión arbitral y momentos caóticos, pero que terminó consagrando a los Leones como los reyes de África.






















