La frágil esperanza de paz que el mundo abrazó hace apenas unas horas se encuentra al borde del colapso. Este miércoles, la agencia de noticias Fars News, vinculada a la Guardia Revolucionaria de Irán, informó que Teherán ha decidido interrumpir nuevamente la navegación de buques petroleros por el Estrecho de Ormuz. La medida responde directamente al reciente y masivo ataque de Israel en Líbano, el cual ha dejado decenas de muertos y cientos de heridos.
Líbano: El detonante de la inestabilidad
Aunque el acuerdo de alto el fuego de 14 días mediado por Pakistán parecía haber desactivado el ultimátum de Donald Trump contra Irán, la exclusión de Líbano en dicho pacto ha resultado ser un error estratégico para la estabilidad regional. El Ejército israelí lanzó este miércoles su «mayor ofensiva» en territorio libanés desde el inicio de la guerra, un movimiento que Irán considera una provocación inaceptable.
Según reportes del Wall Street Journal, Teherán ha endurecido su postura y ahora condiciona su asistencia a las negociaciones de paz programadas para este viernes en Islamabad a que el alto el fuego sea integral e incluya de manera inmediata al territorio libanés.
Violaciones al acuerdo y ataques directos
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, denunció públicamente las primeras violaciones al cese de hostilidades en diversos puntos de la «zona de conflicto», apenas unas horas después de que el mundo celebrara el acuerdo. La situación es crítica tras los siguientes reportes en suelo iraní:
Sabotaje petrolero: Irán denunció un ataque contra la refinería en la Isla de Lavan, un punto clave en el Golfo Pérsico.
Incursión de drones: Se confirmó el derribo de un dron avanzado Hermes 900 en la ciudad de Lar, lo que Teherán califica como una «violación flagrante» que recibirá una respuesta firme.
Ormuz: El «arma» de negociación definitiva
Analistas internacionales señalan que el cierre de Ormuz no es solo una represalia, sino el uso de su arma económica más poderosa de cara a la reunión en Islamabad. Irán busca presionar a la comunidad internacional para que obligue a un cese total de la violencia regional.
La hoja de ruta propuesta para el viernes incluye la promesa iraní de no fabricar armas nucleares y garantizar el paso marítimo perpetuo, siempre y cuando se levanten las sanciones internacionales y se detengan las agresiones en todos los frentes, incluido Líbano. Por ahora, el mundo observa con nerviosismo si la diplomacia de Sharif podrá rescatar un acuerdo que estuvo a solo 10 minutos de una guerra total.






















