El proyecto de Xabi Alonso en el Real Madrid atraviesa su momento más crítico desde su llegada, marcado por tensiones internas que han evidenciado una fractura con parte del vestuario. El detonante ocurrió en el Santiago Bernabéu, donde un conflicto visible con Vinicius Junior dejó al descubierto el desgaste entre el técnico y sus figuras. Este episodio rompió la dinámica positiva de un inicio de temporada que había generado ilusión en la directiva al apostar por un entrenador moderno, llamado a renovar la identidad del equipo tras los ciclos de Carlo Ancelotti y Zinedine Zidane.
Alonso llegó con la intención de imponer una nueva exigencia táctica inspirada en modelos como el de Mikel Arteta, priorizando la disciplina y construyendo un proyecto alrededor de Kylian Mbappé. Este enfoque incluyó suplencias para Vinicius Junior, a quien exigió mayor sacrificio defensivo. La fórmula funcionó en un inicio: 13 victorias en 14 partidos y la consolidación de jugadores como Mastantuono, Brahim Díaz y Rodrygo. Sin embargo, bajo la superficie, figuras influyentes —entre ellas Vinicius, Bellingham y Valverde— comenzaron a mostrar su incomodidad con los métodos del técnico.
El conflicto estalló durante el clásico contra el Barcelona, cuando Vinicius reaccionó con molestia al ser sustituido. El Real Madrid optó por no sancionar al jugador ni respaldar públicamente a Alonso, debilitando la autoridad del entrenador y erosionando el modelo de disciplina que intentaba instaurar. El equipo perdió la identidad de bloque que lo había caracterizado en el arranque, mientras que la directiva comenzó a debatir en privado si debía respaldar la continuidad del técnico o considerar un relevo inmediato. Entre las opciones provisionales surgieron los nombres de Solari y Arbeloa, aunque se descartó el regreso de Zinedine Zidane.
En este contexto, Xabi Alonso ha reconocido la presión en la antesala del duelo de Champions League ante el Manchester City, aunque insiste en que el equipo está unido y concentrado. De cara al compromiso europeo, el técnico aseguró que las conclusiones de la derrota ante Celta ya quedaron atrás y que el grupo mantiene el foco en recuperar la intensidad y el ritmo necesarios para competir. Pese al clima interno, Alonso afirma estar motivado y totalmente centrado en lo que viene, confiando en que la perspectiva puede cambiar rápidamente en el fútbol.






















