En Cruz Azul el mercado vuelve a convertirse en pesadilla.
El caso de Miguel Borja se suma a la larga lista de contrataciones frustradas que ilusionan a la afición… y terminan evaporándose entre exámenes médicos fallidos, desacuerdos contractuales y negociaciones que nunca llegan a la firma final.
En las últimas dos décadas ya son siete los futbolistas que estuvieron a centímetros de vestir de celeste y salieron sin debutar, dejando un eco incómodo en la planeación deportiva.
La presión crece en la directiva y la paciencia en la grada se agota: en La Máquina el problema ya no es encontrar refuerzos… es conseguir que alguien estampe la firma.






















