Diego Reyes, delantero de 18 años surgido del Club América, firmó con el Flamengo en un acuerdo de préstamo con opción de compra.
El juvenil viajó a Río de Janeiro, superó exámenes médicos y cerró una operación que confirma el interés real del gigante brasileño.
No es prueba ni rumor: es apuesta concreta por proyección.
Homónimo del exdefensor olímpico, este Reyes juega al gol y al desmarque.
En un contexto complejo para el América, la exportación de talento juvenil envía un mensaje positivo sobre su cantera.
El reto ahora es mayúsculo: en Brasil la exigencia es inmediata y el margen de adaptación es corto.
Los saltos grandes, como este, marcan carreras.






















