La pelota volvió a teñirse de rojo, pues los Diablos Rojos del México se consagraron campeones de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) por segunda temporada consecutiva, confirmando su hegemonía en el circuito veraniego.
La novena escarlata barrió en la Serie del Rey a los Charros de Jalisco, sellando el título en el Juego 4 con pizarra de 7-3 en el Estadio Panamericano.
Con una ofensiva oportuna y un pitcheo sólido, los Pingos dieron otra muestra de poder, mientras que José Marmolejos fue nombrado Jugador Más
Valioso gracias a su gran aporte ofensivo. El manager Lorenzo Bundy celebró así el campeonato número 18 en la historia de la institución capitalina.
Desde el primer episodio los escarlatas marcaron el rumbo del encuentro, al aprovechar la fragilidad de los lanzamientos rivales.
Julián Ornelas conectó un imparable productor que impulsó a Carlos Sepúlveda, mientras que Allen Córdoba puso la segunda carrera tras un
elevado que complicó a la defensa jalisciense.
A partir de ahí, la ofensiva de los Diablos no dejó de presionar, castigando cada error y mostrando la contundencia que los distingue.
De esta manera, los capitalinos repitieron la historia del año pasado, cuando también barrieron en cuatro juegos a los Sultanes de Monterrey, consolidando así una auténtica dinastía en la LMB.






















