Ante el inicio de la canícula y el incremento de los riesgos sanitarios por las altas temperaturas, el diputado Víctor Antonio Corrales Burgueño hizo un llamado a los tres órdenes de gobierno para fortalecer las estrategias de prevención y atención ante casos de deshidratación y golpes de calor.
Durante su intervención ante la 65 Legislatura, el legislador del grupo parlamentario del Partido Sinaloense advirtió que el impacto de las olas de calor ya no puede ser visto como un simple fenómeno estacional, sino como una amenaza real para la salud pública.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, la canícula —un periodo de 40 días de intenso calor, cielos despejados y escasas lluvias— iniciará el 3 de julio y se extenderá hasta el 11 de agosto. Este escenario propicia un aumento en los casos de golpe de calor, complicaciones en el suministro de agua y afectaciones especialmente entre los sectores más vulnerables.
Según cifras de la Dirección General de Epidemiología, en lo que va del año se han registrado 547 casos de golpe de calor a nivel nacional, con 28 defunciones confirmadas.
Corrales Burgueño y la diputada Angélica Díaz Quiñonez subrayaron la necesidad de implementar una auténtica campaña de sensibilización social, que supere la difusión tradicional e incluya información clara y oportuna sobre medidas preventivas, signos de alerta y protocolos de emergencia.
El legislador destacó la urgencia de brindar especial atención a quienes realizan actividades económicas a la intemperie, por ser el sector más expuesto a los efectos del calor extremo.
“Este es un llamado a anticiparnos. Proteger la salud pública requiere de acciones preventivas y decisiones oportunas que permitan salvar vidas y fortalecer nuestra sociedad”, concluyó.






















