La Selección Mexicana Sub-20 se prepara para una auténtica prueba de fuego. Argentina llega encendida tras aplastar 4-0 a Nigeria y reafirmar su etiqueta de potencia mundial en divisiones juveniles.
México, con la mente fría y el corazón caliente, sabe que este duelo no es solo un partido: es un examen de carácter ante una selección que marca tendencia y nunca perdona.
Gilberto Mora se ha convertido en el líder absoluto del Tricolor. Está en modo figura, con olfato goleador, personalidad y un momento dorado que lo coloca como la esperanza nacional.
Del otro lado, la albiceleste presume una camada brillante con nombres como Maher Carrizo y Alejo Sarco, jóvenes ya consolidados en sus clubes y con destino europeo.
Sin embargo, México tiene un factor diferencial: todos sus titulares juegan en primera división, no hay suplentes de escritorio, hay experiencia real en cancha.
El sábado 11 de octubre no solo se mide talento, se mide mentalidad. Será un choque de poder, orgullo y futuro… y México quiere demostrar que está listo para competir como grande.






















