Culiacán, Sinaloa-. Se debe de vivir el proceso terapeutico en contra de las adicciones a pesar de la temporada decembrina, no debiendo sacar a los pacientes de los Centros de Integración Juvenil, declaró el director del CIJ Culiacán, Manuel Velázquez Cevallos para Viva La Noticia.
Desde la experiencia de trabajo de Centros de Integración Juvenil, informó, se ha visto que el mayor riesgo está presente en la temporada decembrina, entendiéndose como una situación de familia y de estar juntos.
«Yo por ejemplo digo: si tienen un hijo que está hospitalizado, internado y el compromiso es que esté 3, 4 o 6 meses pues yo sería de la idea de que viva su proceso; el hecho de no salir a festejar la navidad con la familia sería un mensaje muy importante para el paciente si es que está en un proceso terapeutico, pero sacarlo para que viva la navidad y luego regresarlo creo que no es acompañar, acompañar es desde la nostalgia, desde la ausencia, desde lo que él elige estar fuera del sistema familiar pues ahí hay un aprendizaje, si lo vemos terapéuticamente pues tiene una importancia y una forma de identificar de lo que me estoy perdiendo».
Comentando que el mantener la hospitalización es respetar el proceso que se está viviendo, señaló que los eventos de posadas y navidad también pueden permitir a los padres darse cuenta si sus hijos están involucrados en excesos de consumo de alcohol e incluso tabaco, siendo importante no estigmatizar sino acompañar a partir de ello.
«Es así como una época en donde pues hay un poquito la nostalgia de lo que se va, de lo que viene, y hay personas que se permiten llorar por ejemplo, y el ver cómo la persona expresa su sentimiento pues también hay cosas que se tienen que atender desde la parte psicológica, pero si nos quedamos solamente con el ‘pobrecito, se desahogó’ pues no, si le dió el valor, están en un momento de encuentro familiar, creo que es el área de oportunidad para poderle proponer que pueda recibir atención psicológica».
Los momentos en los que se debe de promover el que se acuda a un proceso terapeutico, destacó, es cuando hay una falta de control de las emociones, cuando haya irritación o coraje, pudiendo reforzar para que sean resilientes y concedan un nuevo formato de vida en el año que empieza.
Con ello, respondió que si la familia no es capaz de sacrificar alguna experiencia de consumo de alcohol, que realmente no hay preocupación de lo que está pasando su familiar, no siendo empático ante la experiencia del mismo con las adicciones, y no siendo el espacio adecuado para seguir el proceso de rehabilitación.
Así, que se puede sustituir el alcohol en las fiestas, siendo posible celebrar sin él.






















