México había eliminado el sarampión desde 1995. Tres décadas después, el país enfrenta más de 8 mil 500 casos confirmados de esta enfermedad altamente contagiosa. El sarampión no tiene cura, pero sí cuenta con una vacuna segura y económica que, con dos dosis, ofrece una protección casi total.
La presidenta estatal del PAN en Sinaloa, Wendy Barajas Cortés, responsabilizó directamente al gobierno federal por el regreso de esta enfermedad: “Estamos hablando de bebés de apenas un año de edad, con fiebre de hasta 40 grados, tos seca, ojos llorosos, síntomas que pueden complicarse en neumonía, diarrea severa o inflamación cerebral, y que incluso pueden ser mortales. Una enfermedad que no es curable, pero sí totalmente prevenible.”
Barajas subrayó que el sarampión es “hasta nueve veces más contagioso que el COVID-19” y que su regreso no se debe a fallas de la ciencia, sino a la negligencia del gobierno de Morena en garantizar campañas de vacunación oportunas y suficientes.
Recordó que desde 2019 las coberturas de vacunación se desplomaron: solo 5 de cada 10 niños recibieron ambas dosis. Auditorías oficiales documentaron compras tardías, desabasto y cancelación de campañas. Aunque en 2020 y 2021 hubo una recuperación parcial bajo presión internacional, a partir de 2022 la vacunación volvió a caer drásticamente.
La dirigente panista cuestionó las justificaciones oficiales: “Hoy México es el país con más contagios en todo el continente americano y uno de los principales focos a nivel mundial. Reaccionar tarde no borra la responsabilidad de no haber prevenido. Porque cuando una enfermedad prevenible regresa, no falló la ciencia… falló el gobierno.”
Finalmente, hizo un llamado a madres y padres de familia a informarse, exigir campañas de vacunación y proteger a sus hijos, recordando que el sarampión es una enfermedad que nunca debió volver a México.






















