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Emblema no autorizado desata alarma en centro migratorio de Florida

por | Mar 11, 2026

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En medio de la creciente preocupación por las condiciones dentro de los centros de detención para migrantes en Estados Unidos, la aparición de un distintivo no autorizado, adornado con la imagen de un esqueleto encapuchado y una calavera de cocodrilo, encendió alarmas sobre el clima en la instalación conocida como Alligator Alcatraz en los Everglades de Florida. La investigación fue realizada por Monique O. Madan.

Este emblema, identificado como una “herramienta de intimidación” por un exdetenido, representa una escena con un esqueleto vestido de negro, ojos rojos y guadaña, rodeado de torres de vigilancia y cercos, acompañado de la leyenda “Alligator Alcatraz” y la advertencia “You Can’t Hide” (“No puedes esconderte”).

El símbolo surge en un contexto de investigaciones federales por la muerte de al menos 40 personas en centros de retención migratoria en el último año, un hecho registrado por el medio Miami Herald y sustentado en registros oficiales y datos de organizaciones de supervisión.

La intervención oficial se produjo tras la separación de dos guardias, entre ellos Steven Martinez, luego de una pelea interna. El caso desencadenó investigaciones por parte de la Florida Highway Patrol, el Departamento de Cumplimiento de la Ley de Florida y la Oficina del Sheriff del Condado de Bexar.

Martinez, empleado de la firma de seguridad privada Critical Response Strategies, entregó el parche a la activista Courtney Prokopas de Witness at the Border y admitió haberlo diseñado y distribuido entre varios colegas.

Durante el intercambio, realizado el 3 de marzo a la salida del centro, Martínez informó que acababa de ser despedido, mencionando su intención de denunciar el caso a la policía de la Tribu Miccosukee, aunque finalmente fue remitido a las autoridades estatales.

Lewis Ortigoza, quien estuvo 21 días en el centro antes de ser liberado bajo fianza, identificó el emblema sin que se le mostrara y confirmó que era el mismo que había visto en los uniformes de los guardias.

Ortigoza describió: “Lo que vi fue ‘Alligator Alcatraz’, un esqueleto vestido de negro con un hacha y debajo un cocodrilo. Parecía algo demoníaco”. Insistió en el impacto psicológico del símbolo y relató: “Sentía que estaba destinada a hacernos tener aún más miedo del que ya teníamos. Siempre me sentí perseguido por ella, pero nunca dije nada porque estaba demasiado asustado”.

También observó que los oficiales se retiraban y volvían a colocar el parche, diferenciando varios tipos: “Tenían más de un tipo, pero ese fue el que más me impactó”. Añadió: “Me hacía sentir que estaba condenado a morir”.

Miami Herald destaca que el centro, bajo gestión formal de las autoridades federales de inmigración, depende de empresas privadas como Critical Response Strategies para sus operaciones de seguridad y logística, lo que generó cuestionamientos sobre los controles y responsabilidades ante hechos de violencia o negligencia.

El incidente entre Martínez y el otro guardia, que derivó en la desvinculación de ambos, expuso un conflicto de jurisdicciones: el predio se encuentra en tierras de la Tribu Miccosukee, pero la autoridad corresponde de manera administrativa a agencias estatales, federales y tribales. Esto motivó que la denuncia presentada por Martínez no fuera aceptada por la policía tribal.

Según el medio, la proliferación de “parches de moral”, frecuentes en agrupaciones militares o de fuerzas de seguridad y a menudo asociados a símbolos o lemas beligerantes, se restringió en algunas dependencias oficiales tras cuestionamientos públicos por su uso como instrumento de intimidación o apología de la violencia.

Mike King, responsable de emergencias en el centro por parte de Critical Response Strategies, declaró a Miami Herald que desconocía la existencia del parche y aseguró que no formaba parte de los elementos autorizados en el uniforme.

Según registros federales y organizaciones de supervisión independientes citadas por Miami Herald, al menos 40 personas han muerto en detención migratoria en el último año, lo que aumentó la vigilancia sobre estos centros y renovó el debate sobre la tercerización en sus protocolos de seguridad y salud.

Además, tres ciudadanos estadounidenses fallecieron en el mismo periodo vinculados a operaciones de control migratorio; según fuentes cercanas a estos casos, las muertes se relacionan con procedimientos de uso de la fuerza durante detenciones y traslados.

Courtney Prokopas relató que el día del incidente Martínez se mostró alterado, presentaba cortes recientes en el rostro y le insistió en que conservara el parche, asegurando que tenía varios. Al día siguiente, Martínez regresó al centro con uno idéntico en su uniforme.

Los organismos federales responsables, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y el Departamento de Seguridad Nacional, evitaron responder a las consultas de Miami Herald.

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