La entrega de agua de México a Estados Unidos ha generado preocupación entre campesinos de los estados fronterizos, en un contexto marcado por sequía persistente y pérdidas agrícolas crecientes. El año agrícola 2025 fue especialmente adverso en Coahuila, Baja California y Tamaulipas, donde aumentaron las hectáreas de cultivos siniestrados, mientras se prevé que las condiciones de sequía aguda continúen durante el primer semestre de 2026.
De acuerdo con el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, Tamaulipas registró un incremento notable en las superficies afectadas, al pasar de 16 mil 898 hectáreas dañadas en 2024 a 19 mil 762 en 2025. Para el ciclo agrícola 2026, iniciado en octubre pasado, Tamaulipas, Nuevo León y Sonora ya reportan pérdidas, aunque en menor escala.
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que el plan de entrega de agua a Estados Unidos se acordó bajo un “esquema de afectación mínima” para los agricultores de Coahuila, Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas, aunque admitió que esta última entidad es la más vulnerable debido a su dependencia del agua del río Bravo.
En Tamaulipas, la Secretaría de Recursos Hidráulicos estatal alertó desde inicios de diciembre que el principal foco rojo se localiza en el distrito de riego 25, donde se concentran cerca de una cuarta parte de los agricultores del estado y se cultivan productos básicos como sorgo y maíz. Este distrito depende casi por completo de las presas internacionales compartidas con Estados Unidos, actualmente en niveles críticos.
Organizaciones campesinas advirtieron que el cumplimiento del tratado puede afectar cultivos estratégicos como alfalfa, maíz, sorgo, hortalizas y nogal. Eraclio Rodríguez Gómez, dirigente del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, señaló que la reducción de agua podría impactar cadenas productivas completas, como la lechera, debido al encarecimiento de la alfalfa.
En el mismo sentido, Álvaro López Ríos, dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, afirmó que una disminución en los volúmenes de riego afectará directamente a productores y ciudades, y subrayó la necesidad de invertir en tecnificación del riego, saneamiento de aguas urbanas y una defensa firme de los volúmenes comprometidos en el tratado.
Para cumplir con la entrega de más de 240 millones de metros cúbicos de agua, México recurrió principalmente al desfogue de la presa El Cuchillo, en Nuevo León. Sin embargo, experiencias previas, como el uso de la presa La Boquilla en Chihuahua en 2020, dejaron antecedentes de conflicto social, con enfrentamientos que derivaron en víctimas y heridos.
Productores de Chihuahua advirtieron que un nuevo uso de presas agrícolas tendría impactos nacionales, ya que el estado es líder en la producción de varios cultivos estratégicos. A esto se suma el pronóstico del Centro de Predicción Climática de Estados Unidos, que anticipa lluvias por debajo del promedio en los estados fronterizos durante los primeros meses de 2026, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro del campo en la región.






















