El secretario de Estado Marco Rubio anunció en Bratislava y Budapest una serie de pasos concretos para la construcción de centrales nucleares en Europa Central, utilizando tecnologías avanzadas de energía atómica de Estados Unidos. La iniciativa busca fortalecer la seguridad energética de la región, aumentar la capacidad industrial y apoyar la competitividad tecnológica, especialmente en áreas como la inteligencia artificial.
En Eslovaquia, se pondrá en marcha el acuerdo intergubernamental firmado el 16 de enero con un financiamiento inicial estadounidense destinado a la fase previa de construcción, denominada estudio de ingeniería y diseño (FEED, por sus siglas en inglés), para un nuevo reactor de gran escala de Westinghouse. Este trabajo se desarrollará bajo el programa del Departamento de Estado “Infraestructura Fundacional para el Uso Responsable de Tecnología de Reactores Modulares Pequeños” (FIRST), que tiene como objetivo ayudar a los países a construir programas nucleares seguros y responsables.
Durante su visita a Budapest, Rubio firmó el acuerdo intergubernamental de energía nuclear civil entre Estados Unidos y Hungría, lo que abre la puerta a décadas de cooperación en el sector. El secretario enfatizó el compromiso estadounidense por convertir a Hungría en un centro regional para el desarrollo de reactores modulares pequeños (SMR) y alentó al gobierno húngaro a optar por la tecnología SMR de Estados Unidos. Además, reafirmó la disposición de la empresa estadounidense Holtec International para colaborar con Hungría en la gestión del almacenamiento de combustible nuclear gastado, a través de un sistema de almacenamiento en seco que, según el comunicado, ofrece máxima seguridad, protección y flexibilidad, sujeto a la aprobación parlamentaria.
Estas acciones, enmarcadas en la Orden Ejecutiva 14299 del presidente Donald Trump, denominada “Despliegue de Tecnologías Avanzadas de Reactores Nucleares para la Seguridad Nacional”, se traducen en oportunidades de negocio estimadas en más de 15 mil millones de dólares para proveedores estadounidenses y la creación de miles de empleos en Estados Unidos.
El gobierno de Estados Unidos reiteró su compromiso de apoyar los objetivos de seguridad nacional de sus aliados mediante tecnologías nucleares innovadoras, basadas en una experiencia de setenta años de liderazgo global en seguridad, protección y no proliferación nuclear.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este domingo en Bratislava que la administración del presidente Donald Trump no exige a Europa una relación de subordinación. “No estamos pidiendo a Europa que sea un vasallo de Estados Unidos”, expresó Rubio en la capital de Eslovaquia, resaltando que Washington busca una colaboración de iguales. “Queremos ser su socio. Queremos trabajar con Europa. Queremos trabajar con nuestros aliados”, subrayó el funcionario.
Estas declaraciones ocurrieron un día después de que Rubio participara en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde la delegación estadounidense buscó reducir las tensiones con los líderes europeos. En ese foro, el secretario de Estado aseguró que Estados Unidos no pretende distanciarse de Europa, sino revitalizar una antigua amistad, aunque insistió en que este acercamiento debe alinearse con la visión estratégica de la administración Trump.
Durante su discurso en Alemania, Rubio destacó: “En una época en la que los titulares anuncian el fin de la era transatlántica, que quede claro para todos que este no es ni nuestro objetivo ni nuestro deseo, porque para nosotros, los estadounidenses, nuestro hogar puede estar en el Hemisferio Occidental, pero siempre seremos hijos de Europa”. Esta afirmación fue recibida con aplausos por parte de los asistentes, en medio de un contexto de tensiones bilaterales, amenazas arancelarias y la controversia por el interés estadounidense sobre la isla danesa de Groenlandia.
Rubio subrayó la intención de Washington de “revitalizar una vieja amistad y renovar la mayor civilización en la historia humana”, diferenciando el tono de su mensaje del adoptado el año anterior por el vicepresidente JD Vance, quien había advertido que la principal amenaza para Europa provenía de su propio entorno, citando la erosión de valores y las restricciones a la libertad de expresión.
El secretario de Estado defendió la contribución de los aliados europeos en conflictos como Corea y Afganistán, aunque reconoció que la administración Trump puede parecer “directa y urgente” en sus recomendaciones. No obstante, reiteró el apoyo de Estados Unidos a una Europa fuerte y unida, recordando la importancia de las lecciones aprendidas tras las dos guerras mundiales.
Rubio enfatizó que la renovación de la relación transatlántica debe realizarse bajo los lineamientos de la actual administración. Llamó a Europa a revisar los “errores del pasado”, como la creencia de que el comercio internacional y un orden global basado en reglas podrían reemplazar los intereses nacionales tras la caída del Muro de Berlín. Además, cuestionó la eficacia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para resolver conflictos en Gaza y Ucrania, contener el programa nuclear iraní y hacer frente al “dictador narcoterrorista” en Venezuela, justificando el liderazgo asumido por Estados Unidos.






















