Familiares de las dos maestras asesinadas en la preparatoria Antón Makárenko, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, exigieron que el presunto responsable, un adolescente de 15 años identificado como Osmar “N”, sea juzgado como adulto debido a la gravedad del crimen.
Francisco Delgado Madrigal, esposo de María del Rosario Sagrero Chávez —quien se desempeñaba como coordinadora académica del plantel— expresó el profundo dolor que atraviesa su familia y pidió justicia para las víctimas.
“Estamos devastados… sé que es menor, pero tiene que haber autoridades que determinen conforme a lo que hizo. Lo que pedimos es justicia”, declaró.
De acuerdo con la legislación vigente, el Código de Justicia para Adolescentes en Michoacán establece una sanción máxima de hasta tres años de internamiento para menores de edad, situación que ha generado inconformidad entre los familiares, quienes consideran que la pena no corresponde a la magnitud del delito.
Por su parte, un hermano de Tatiana Madrigal Bedolla, la otra docente asesinada, también exigió que el joven enfrente la máxima sanción posible.
“Lo único que pido es que lo juzguen como adulto, que reciba la pena más alta”, señaló.
Audiencia clave y avances en la investigación
Se espera que este jueves se lleve a cabo la audiencia inicial para determinar la situación jurídica del menor, quien permanece bajo resguardo en la Unidad Especializada para Adolescentes en Morelia.
Las autoridades informaron que el arma utilizada en el ataque, un rifle calibre 5.56, presuntamente pertenece a su padrastro, quien sería elemento activo de la Secretaría de Marina. Sin embargo, se investiga si el arma tiene origen legal o si se dará parte a instancias federales.
Llamado a reforzar atención y prevención
Tras los hechos, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, hizo un llamado a las familias y escuelas a estar atentos al comportamiento de los jóvenes, luego de que surgieran indicios de que el agresor podría estar vinculado a grupos con ideologías violentas.
Además, subrayó la necesidad de fortalecer la atención psicológica en niños y adolescentes para prevenir este tipo de tragedias.
Mientras tanto, la comunidad educativa y familiares preparan homenajes y movilizaciones para exigir justicia y honrar la memoria de las docentes, cuya muerte ha generado indignación a nivel nacional.






















