Los Buffalo Bills tomaron una decisión de alto impacto al despedir a su entrenador en jefe, Sean McDermott, tras otra temporada en la que el equipo volvió a quedarse corto en su objetivo máximo: llegar al Super Bowl.
Después de nueve años al frente, la organización optó por cerrar un ciclo que, aunque competitivo, no logró dar el paso definitivo en los momentos clave.
Como parte de la reestructura, Brandon Beane fue promovido de gerente general a presidente de operaciones de fútbol americano y será el encargado de encabezar la búsqueda del nuevo entrenador en jefe, justo en la antesala del debut del equipo en su nuevo estadio.
“Sean ha realizado un trabajo admirable, pero creemos que necesitamos una nueva estructura de liderazgo para llevar a esta organización al siguiente nivel”, señaló el propietario Terry Pegula, dejando claro que la exigencia en Buffalo es tan alta como la expectativa de la Bills Mafia.






















