La Fiscalía del Estado de Jalisco dio a conocer nuevos avances en la investigación de la balacera registrada el 29 de diciembre en la colonia Santa Eduwiges, en los límites de Zapopan y Guadalajara, donde fue atacado el comerciante Alberto Prieto Valencia, conocido como “El Prieto” o “Don Beto”. Las indagatorias apuntan a un operativo armado de gran escala y con alto grado de planeación.
De acuerdo con información confirmada a Infobae México, en el ataque participaron más de 30 sicarios que utilizaron al menos siete vehículos para ejecutar la agresión. Estos datos surgieron tras una reunión extraordinaria de la Mesa de Seguridad del Estado, realizada en la Quinta Región Militar, con la presencia de autoridades de los tres niveles de gobierno.
Entre los avances preliminares, las autoridades detallaron que el vehículo en el que viajaba Alberto Prieto no contaba con blindaje, pese a que estaba acompañado por al menos siete escoltas, algunos de ellos militares en retiro. Durante y después del ataque, cuatro vehículos fueron abandonados: dos en el sitio de la balacera y dos más en calles aledañas.
La Fiscalía precisó que tres de los vehículos utilizados portaban placas del estado de Michoacán, mientras que uno más circulaba sin placas. Estos indicios, junto con el análisis de evidencias balísticas y las imágenes del sistema de videovigilancia C5, forman parte de las líneas de investigación para identificar a los responsables.
Una de las principales hipótesis que se investiga es que el ataque esté relacionado con la delincuencia organizada, aunque el móvil aún no ha sido confirmado de manera oficial. Las autoridades señalaron que en los próximos días se darán a conocer mayores conclusiones conforme avancen los peritajes.
Tras los hechos, el Gabinete de Seguridad de Jalisco acordó reforzar los operativos de vigilancia en todo el estado, implementar acciones de proximidad social y realizar reuniones diarias de seguridad. Estos operativos contarán con la participación del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Policía Estatal, Policía Metropolitana y Policía Municipal de Zapopan.
La balacera dejó un saldo de tres personas fallecidas, entre ellas una menor de 16 años, así como cuatro escoltas heridos. Videos difundidos en redes sociales muestran a los agresores utilizando armas de alto calibre y chalecos antibalas, mientras atacaban a los ocupantes de un Lamborghini Urus color naranja, un vehículo de alto rendimiento valuado en más de cinco millones de pesos, lo que acentuó el impacto y la atención mediática del violento suceso.






















