El Inegi reveló que, pese al avance gradual de la participación femenina en la construcción, las mujeres recibieron en 2024 salarios aproximadamente cinco veces menores que los de los hombres. La Encuesta Anual de Empresas Constructoras mostró que el sector alcanzó 586 mil 390 personas ocupadas, un aumento de 2.1 por ciento frente a 2023. De ese total, 83.4 por ciento fueron hombres y 16.6 por ciento mujeres, proporción que solo varió ligeramente respecto a años anteriores.
La presencia femenina en el sector creció por encima del promedio, con más de 97 mil mujeres empleadas, lo que representa alrededor de 7 mil más que en 2023. En contraste, los hombres sumaron casi 489 mil trabajadores. Los datos también revelan diferencias educativas entre ambos grupos: mientras el 46.1 por ciento de los hombres contaba con educación básica, el 51.2 por ciento de las mujeres tenía estudios superiores, lo que evidencia una brecha en el tipo de perfiles que se incorporan a la industria.
A nivel de subsectores, los trabajos especializados para la construcción fueron los de mayor dinamismo en 2024, con un aumento de 11 por ciento en personal ocupado. La construcción de obras de ingeniería civil creció 3.9 por ciento, mientras que el subsector de edificación registró una caída del 2.6 por ciento. No obstante, las obras de ingeniería civil concentraron las mayores remuneraciones pagadas a ambos sexos.
En términos de ingresos, la desigualdad salarial es evidente: los hombres recibieron 105 mil 497 millones de pesos en remuneraciones totales, frente a los 22 mil 198 millones percibidos por las mujeres. Aunque la plantilla laboral aumentó ligeramente, las horas trabajadas solo crecieron 0.9 por ciento anual. Aun así, las remuneraciones totales desembolsadas por las constructoras incrementaron 14.3 por ciento respecto al año previo.
En cuanto al valor de producción del sector, se registró una caída anual del 1 por ciento. La ingeniería civil fue la más afectada con una baja del 7.6 por ciento, mientras que los trabajos especializados crecieron 6.7 por ciento y la edificación aumentó 5.2 por ciento. Estos contrastes muestran un comportamiento desigual dentro del sector productivo.
Finalmente, los ingresos por suministro de bienes y servicios se mantuvieron concentrados en la ejecución de obras, que representaron 94 por ciento del total generado por las constructoras en 2024. El restante 6 por ciento se distribuyó entre la venta de bienes, servicios complementarios y otros ingresos, consolidando la construcción de obras como el eje financiero predominante en el sector.






















