El sorteo del Mundial 2026 se realizará hoy en el Kennedy Center de Washington bajo un fuerte operativo de seguridad, influido directamente por decisiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El evento reunirá a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y al primer ministro de Canadá, Mark Carney, quienes coincidirán con el mandatario estadounidense en el acto que definirá la composición de los 12 grupos del torneo, el primero en la historia con 48 selecciones.
Aunque el sorteo determinará los enfrentamientos de la fase de grupos, el calendario de partidos y la distribución final de sedes no serán anunciados hasta mañana. Esta decisión responde a factores políticos y geográficos que deben considerarse, especialmente en torno a países afectados por restricciones migratorias impuestas por Estados Unidos, como Irán y Haití, lo que podría llevar a que disputen sus partidos fuera del territorio estadounidense.
El cambio de sede del sorteo se originó por una solicitud directa de Trump, quien pidió mover la ceremonia de Las Vegas —donde se celebró en 1994— a Washington, por el simbolismo político que representa la capital del país, a pesar de no ser sede del torneo. Finalmente, se eligió el Kennedy Center, ubicado a 15 minutos de la Casa Blanca y que también será el escenario donde Trump recibiría el recién creado Premio FIFA de la Paz, una decisión que ha generado controversia por sus posturas políticas.
La presencia de los tres mandatarios, así como de representantes de las selecciones clasificadas, ha motivado un riguroso operativo de seguridad. Incluso la asistencia de funcionarios extranjeros estuvo en duda debido a las restricciones de visas. Irán anunció inicialmente que no acudiría al sorteo tras la negativa estadounidense de otorgar visas a varios directivos, incluido su presidente federativo. Sin embargo, a última hora confirmó la asistencia de su entrenador Amir Ghalenoei y otros miembros del comité futbolístico.
Las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán, junto con las limitaciones migratorias hacia Haití, también explican por qué el calendario completo no se dará a conocer el día del sorteo, como es tradición. Se anticipa que, debido a la situación política, ambos países sean programados para jugar en México o Canadá, evitando así complicaciones de ingreso a territorio estadounidense.
En lo deportivo, las 48 selecciones fueron distribuidas en cuatro bombos de 12 equipos según el ranking FIFA, que darán forma a 12 grupos de cuatro selecciones cada uno. Clasificarán a dieciseisavos de final los dos mejores de cada grupo y los ocho mejores terceros. Además, FIFA diseñó un sistema que impide que los cuatro primeros del ranking —España, Argentina, Francia e Inglaterra— se enfrenten antes de semifinales, y mantiene la regla de evitar que selecciones de la misma confederación coincidan en grupo, con excepción de la UEFA.
Estados Unidos, México y Canadá figuran como cabezas de serie junto con potencias como Brasil, Argentina, Francia y Alemania. Los bombos restantes agrupan a selecciones como Croacia, Japón, Colombia, Marruecos e Irán en el segundo; Noruega, Panamá, Egipto y Sudáfrica en el tercero; y países como Jordania, Cabo Verde, Haití y Nueva Zelanda en el cuarto, además de los equipos que avanzarán vía repechaje continental e intercontinental.






















