La polémica volvió a sacudir al fútbol sudamericano tras los incidentes en el duelo entre Independiente de Avellaneda y la Universidad de Chile.
El club argentino emitió un comunicado oficial en el que informó la identificación de 25 responsables directos de los hechos violentos, gracias al trabajo conjunto con la A.Pre.Vi.De.
La institución fue tajante: los implicados serán expulsados de manera inmediata como socios y se pedirá la aplicación del derecho de admisión de por vida, impidiéndoles regresar a un estadio de fútbol.
Las autoridades de seguridad avanzan en las detenciones, mientras que en lo institucional, Independiente dejó claro que acatará cualquier resolución que emita la Conmebol.
La situación no solo pone bajo la lupa al club argentino, sino que también podría traer consecuencias para la U de Chile.
Más allá del marcador, este episodio refuerza la urgencia de sanciones ejemplares que eviten que la violencia siga manchando la esencia del deporte.