Indiana Hoosiers escribió una de las páginas más impactantes del deporte colegial al coronarse campeón nacional tras vencer 27-21 a Miami y cerrar una temporada perfecta de 16-0, algo nunca antes visto en la era moderna del College Football Playoff.
Con Fernando Mendoza, ganador del Heisman, como figura decisiva y Curt Cignetti como arquitecto del milagro, Indiana pasó de ser sinónimo de derrota a ejemplo de transformación.
No fue casualidad: derrotaron a gigantes, resistieron la presión y cambiaron su historia para siempre.






















