La Copa de Alemania se vio ensombrecida este domingo por un lamentable episodio de racismo.
En el duelo de primera ronda entre el LOK Leipzig (4ª división) y el Schalke 04 (2ª), el encuentro tuvo que ser interrumpido durante casi cinco minutos luego de que el jugador del Schalke, Christopher Antwi-Adjei, denunciara haber recibido insultos racistas desde la tribuna.
“¡Racismo! Esto no tiene que pasar en un campo de fútbol, ni dentro ni fuera de él”, declaró el exinternacional ghanés de 31 años ante los micrófonos de la televisión Sky.
Aunque evitó repetir las palabras ofensivas, dejó claro que no pensaba tolerar este tipo de conductas.
El árbitro principal detuvo el partido, habló con los capitanes y, tras unos minutos de pausa, el juego se reanudó.
El incidente, sin embargo, volvió a poner sobre la mesa la urgencia de erradicar cualquier forma de discriminación en el deporte.






















