Detroit Pistons enfrenta a New York Knicks en un duelo que contrasta reconstrucción y aspiraciones de consolidación.
Para los Knicks es oportunidad de reafirmar consistencia; para Detroit, examen de competitividad sostenida.
Más tarde, Boston Celtics recibe a Golden State Warriors en un cruce que evoca historia reciente y talento de élite.
Estos partidos no solo suman victorias, envían mensajes rumbo a la postemporada.
Boston busca ratificar candidatura; Golden State sabe que cuando acelera, cambia cualquier guion.
La NBA entra en esa etapa donde cada noche empieza a tener aroma de playoffs.






















