La NBA dejó partidos cerrados y resultados inesperados.
El Oklahoma City Thunder derrotó 103-100 a los New York Knicks en un duelo que se definió en los últimos segundos, donde Oklahoma supo manejar mejor la presión y cerrar el partido.
La sorpresa de la noche fue la caída de los Boston Celtics por 118-89 ante los Charlotte Hornets.
Charlotte encontró ritmo ofensivo desde temprano y nunca soltó el control del juego, mostrando que en la NBA cualquier noche puede traer resultados inesperados.






















