El resto de la jornada de la NFL fue una montaña rusa que dejó mensajes claros para toda la liga.
Los Steelers aplastaron 34–12 a los Bengals, demostrando que cuando su defensiva actúa como un martillo, su ofensiva encuentra libertad para dominar. Pittsburgh impuso ritmo, físico y control en un duelo de autoridad absoluta.
Jaguars, por su parte, dieron una clase de eficiencia en el 35–6 sobre los Chargers: pases precisos, acarreos explosivos y una defensa que redujo al rival a un equipo sin respuestas.
En otro duelo cerrado, Ravens vencieron 23–16 a Browns en un partido táctico y cerebral, decidido por detalles finos y la madurez de Baltimore para cerrar en los momentos importantes.
La sorpresa de la jornada llegó con el 22–19 de Broncos sobre Chiefs, un resultado que reaviva dudas sobre Kansas City y confirma que Denver, cuando juega concentrado, puede incomodar a cualquiera.
La cartelera cierra hoy a las 6:15 p.m. con un Cowboys vs Raiders en Las Vegas que promete tensión pura: dos equipos con virtudes claras, defectos marcados y la posibilidad de que un error temprano cambie por completo el rumbo del partido.
Favorito Dallas… pero la NFL ya ha demostrado que eso no significa nada.






















