El magistrado Alvin Hellerstein determinó que la defensa del exmandatario venezolano no requiere entregar evidencia a los coacusados prófugos, priorizando la seguridad de los testigos.
En un movimiento que refuerza el cerco judicial sobre la cúpula del chavismo, el juez federal del Distrito Sur de Nueva York, Alvin Hellerstein, emitió una orden de protección que restringe de manera absoluta el intercambio de pruebas en el caso por narcotráfico que enfrentan Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La resolución prohíbe explícitamente a sus abogados compartir el material de divulgación con otros implicados que aún no han sido detenidos, entre ellos, el actual ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello.
Seguridad nacional e integridad de la investigación
La decisión del juez Hellerstein responde a una petición urgente de la Fiscalía de Estados Unidos, que alertó sobre los «riesgos graves» que implicaría la filtración de pruebas para la seguridad de los testigos y la continuidad de las investigaciones. «El material de divulgación no podrá compartirse con ningún demandado identificado que aún no haya sido detenido en el marco de este procedimiento, ni con los abogados de dichos demandados», sentenció el magistrado, cortando así cualquier canal de comunicación legal entre los detenidos y los prófugos.
Además de Cabello, la orden de protección deja fuera del acceso a las pruebas a figuras de alto perfil para la justicia estadounidense, como:
- Ramón Rodríguez Chacín, exministro de Interior.
- Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario.
- Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero», identificado como el máximo líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua.
Sin desestimación de cargos por narcoterrorismo
Durante la sesión, el juez fue tajante al desestimar el argumento de la defensa, asegurando que «no es necesario compartir el material de divulgación para preparar la defensa». Con esto, Hellerstein rechazó también la solicitud de los abogados de Maduro para retirar los cargos de narcoterrorismo que pesan sobre el matrimonio, quienes permanecen recluidos en una prisión de Brooklyn desde su captura a principios de 2026.
El conflicto por los fondos congelados
Otro punto crítico que se discutió en la corte es la situación económica de los acusados. Nicolás Maduro ha alegado que las sanciones impuestas por Estados Unidos a los fondos venezolanos le impiden costear una defensa legal privada de alto nivel. Aunque el juez no ofreció una respuesta definitiva sobre este punto, instó a ambas partes a llegar a una pronta resolución sobre el origen y la disponibilidad del dinero para los honorarios legales.
Mientras el juicio avanza bajo un blindaje informativo sin precedentes, Maduro —quien recientemente envió un mensaje de Pascua desde su celda llamando a la «reconciliación»— permanece aislado de su estructura política en Venezuela, enfrentando un proceso judicial que podría cambiar el rumbo geopolítico de la región.






















