El regreso de Justin Bieber al escenario de los Premios Grammy concentra la atención del panorama musical internacional. El artista canadiense volverá a actuar ante el público el 1 de febrero de 2026, en una ceremonia donde figura como uno de los grandes protagonistas gracias a cuatro nominaciones, incluidas álbum del año y mejor álbum pop vocal por Swag.
La reaparición cobra especial relevancia tras varios años de baja exposición en eventos masivos. Luego de cancelar su gira en 2022, Bieber se limitó a conciertos privados y a una única presentación pública junto a SZA en 2025. Durante ese periodo se enfocó en la grabación de nueva música, su vida familiar con Hailey Bieber y en la reorganización de su equipo tras cerrar su etapa profesional con Scooter Braun.
La Academia de la Grabación confirmó oficialmente su presentación en la gala televisada, lo que generó entusiasmo entre sus seguidores y el público habitual del evento. Se prevé que interprete “Daisies”, sencillo incluido en Swag, el primero de sus dos discos recientes. Además, “Yukon” compite como mejor interpretación R&B y “Daisies” obtuvo una nominación a mejor interpretación pop solista.
La ceremonia contará también con actuaciones de Sabrina Carpenter, Addison Rae, Alex Warren, KATSEYE, Leon Thomas, Lola Young, Olivia Dean, Pharrell Williams, SOMBR, The Marías y el dúo Clipse junto a Pharrell Williams. La programación reúne una amplia variedad de géneros y estilos, mientras que las nominaciones principales colocan a Bieber frente a nombres como Bad Bunny, Lady Gaga, Kendrick Lamar y Tyler, the Creator en la disputa por el álbum del año.
La gala será presentada por Harry Styles y Doechii, con la conducción de Trevor Noah, quien cerrará un ciclo de seis años como anfitrión. La transmisión principal comenzará a las 20:00 horas ET, precedida por la Premiere Ceremony desde el Peacock Theater, con cobertura en línea pensada para una audiencia global.
Con 23 nominaciones y dos premios Grammy en su historial, Bieber suma este regreso a un año clave que también incluye su rol como cabeza de cartel en Coachella. Una fuente cercana declaró a Rolling Stone que liderar ese festival y el éxito de Swag confirman el inicio de una nueva etapa para el cantante, marcada por una visión más madura y un control directo de sus proyectos artísticos.






















