La inflación al consumidor en México mostró un respiro en octubre de 2025, tras tres meses consecutivos de aumentos. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación mensual de 0.36%, situando la tasa anual en 3.57%, dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico) de 3% ±1 punto porcentual. Con ello, la tendencia inflacionaria retoma una senda descendente, aunque ligeramente por encima del 3.56% esperado por analistas consultados por Reuters.
De acuerdo con un análisis de Monex, las cifras reflejan un panorama mixto. La desaceleración general se debió principalmente al comportamiento de la inflación no subyacente, impulsada por menores choques de oferta en productos agropecuarios, mientras que la inflación subyacente —que muestra la tendencia de mediano plazo— se mantiene elevada, acumulando seis meses por encima del rango de Banxico, a pesar de un crecimiento económico moderado.
Los datos del Inegi evidencian que el sector servicios sigue siendo el principal factor de presión en los bolsillos de los consumidores, ya que el índice subyacente se ubicó en 4.28% anual. Dentro de este, las mercancías aumentaron 4.12%, y los servicios 4.44%, reflejando un incremento notable en servicios distintos a educación y vivienda. El economista Alejandro Saldaña, de Ve por Más (Bx+), destacó que estos servicios han mostrado un “comportamiento más errático” y tasas de crecimiento superiores al promedio histórico.
Por su parte, la inflación no subyacente —que incluye bienes con precios más volátiles como energéticos y productos agropecuarios— registró un aumento de 1.18% mensual. Dentro de este rubro, los productos agropecuarios apenas subieron 0.10%, debido a una marcada caída de 10.27% en frutas y verduras, lo que ayudó a contener el alza general de precios.
En contraste, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno reportaron un incremento de 2.07% anual, lo que continúa siendo un componente sensible en el balance inflacionario. En conjunto, los resultados de octubre confirman una moderación de la inflación general, aunque con presiones persistentes en servicios, un factor que Banxico seguirá observando antes de definir su próxima decisión de política monetaria.






















