Un problema médico a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI) ha llevado a la NASA a cancelar la primera caminata espacial del año y a evaluar un posible retorno anticipado de los astronautas a la Tierra. Esta decisión altera el cronograma de mantenimiento y modernización programado para las próximas jornadas, según confirmó la agencia espacial estadounidense.
La portavoz Cheryl Warner destacó que la seguridad es la máxima prioridad de la NASA. El miembro de la tripulación afectado se encuentra estable, aunque la agencia “está evaluando todas las opciones”, incluyendo acortar la estadía en órbita. La identidad del astronauta no ha sido revelada.
Las caminatas espaciales son una actividad clave en la vida de la EEI, con una duración promedio de cinco a ocho horas. Permiten instalar y mantener experimentos científicos fuera de los módulos habitables, probar nuevos equipos, reparar satélites y solucionar fallas sin necesidad de traer los dispositivos a la Tierra.
Prepararse para estas salidas requiere rutinas precisas y trajes presurizados capaces de proteger a los astronautas de temperaturas extremas, radiación, y proporcionar oxígeno y agua potable. La vestimenta representa la principal barrera frente a los riesgos potenciales del entorno espacial.
La primera caminata planeada para el 8 de enero, la número 94 de la NASA, contaba con Mike Fincke y Zena Cardman como astronautas designados. Fincke, en su décima misión extravehicular, habría sido el principal, mientras que Cardman participaría por primera vez. El objetivo incluía preparar el canal de alimentación 2A para la futura instalación de paneles solares que incrementarían la capacidad energética de la estación.
La segunda caminata, prevista para el 15 de enero, habría sido la número 95 y contemplaba reemplazar una cámara de alta definición, instalar un reflector planar en el módulo Harmony y reubicar estructuras de amoníaco en S6 y S4. Los astronautas asignados se definirían tras concluir la misión del 8 de enero. Ambas actividades marcarían el inicio de la Expedición 74 y habrían elevado el total histórico de caminatas espaciales a 279.
A pesar de la cancelación, la tripulación internacional —compuesta por estadounidenses, japoneses y rusos— permanece bajo estrecha vigilancia, y la NASA considera reprogramar las actividades una vez que el astronauta afectado se recupere. Este episodio subraya la importancia de la supervisión médica y la coordinación internacional en la operación segura de la estación.






















