Briceyda Villarreal
Los Mochis, Sinaloa.– Con casi cuatro décadas de historia, el negocio familiar Churro Sánchez Cota, atendido por Guadalupe Cota y su esposo, continúa ofreciendo a sus clientes una amplia variedad de churros y buñuelos, manteniendo viva la tradición gastronómica de generaciones.
Actualmente, el local ofrece churros azucarados rellenos en siete sabores: cajeta, fresa, chocolate, vainilla, leche condensada, Nutella y cappuccino. Además, durante esta temporada decembrina elaboran buñuelos con azúcar y canela, y continúan sirviendo la popular cebada, bebida muy demandada por visitantes que llegan a Los Mochis desde climas más fríos. Guadalupe comentó sobre la demanda: “A nosotros se nos hace fresco el clima porque pasamos mucho calor, pero la gente que viene de fuera, que hace mucho frío, busca la cebada y la seguimos vendiendo”.
El negocio comenzó en 1979 frente a Telas Parisinas, en Guillermo Prieto y Obregón, donde permanecieron 36 años. Desde 2016, se encuentran en el mercado local, actualmente ubicado en la Zona 30, donde este 25 de noviembre cumplirán nueve años ofreciendo sus productos. Sobre la tradición familiar, Guadalupe explicó: “Es un negocio que viene de generaciones, desde los abuelitos de mi esposo. Sus abuelitos eran del sur, uno de un pueblo de Jalisco y el otro de un pueblo de Michoacán. De ahí viene la gastronomía de él, de generaciones”.
Respecto a las ventas actuales, Guadalupe Cota reconoció que hay temporadas bajas, pero mantiene la esperanza: “Esperemos en Dios que este año nos vaya mejor que otros años. Y no nomás a nosotros, a todos mis compañeros, que haya afluencia de compradores”.






















