La periodista Martha Figueroa compartió uno de los episodios más dolorosos de su vida al revelar que su hijo recién nacido falleció durante el parto, situación que atribuye a una presunta negligencia médica. La confesión la realizó en una conversación con Yordi Rosado.
Durante la charla, en la que también estuvieron presentes Luz Elena González e Ingrid Martz, Figueroa explicó que su embarazo transcurrió con normalidad y que había llegado a término sin complicaciones aparentes. Todo indicaba que el nacimiento sería natural y sin contratiempos.
Sin embargo, relató que durante el trabajo de parto el médico se distrajo, lo que habría provocado sufrimiento fetal severo. El bebé nació, pero no lloró, una señal que encendió las alarmas en la sala de parto y transformó lo que debía ser un momento de alegría en una tragedia.
La comunicadora recordó que comenzó a preguntar qué ocurría, pero fue anestesiada sin recibir mayores explicaciones. Al despertar, le informaron que su hijo llevaba varias horas fallecido. No pudo verlo ni despedirse de él en ese momento.
También narró que su entonces esposo decidió que no viera al bebé para evitarle un dolor mayor. En lugar de ello, recibió directamente la urna con sus cenizas. Tiempo después, ya en casa, abrió la urna y vivió su despedida en privado.
Figueroa señaló que el médico no asumió responsabilidad y, por el contrario, intentó atribuirle a ella lo sucedido, lo que le generó sentimientos de culpa. No detalló si hubo consecuencias legales por el caso.
Pese al profundo impacto emocional, explicó que tomó la decisión de seguir adelante y no quedarse anclada en el dolor. Meses después logró embarazarse nuevamente y nació su hijo Alejandro, aunque vivió ese proceso con temor y bajo estricta vigilancia médica.
La periodista describió este episodio como uno de los más difíciles de su vida, marcado no solo por la pérdida, sino por la falta de sensibilidad que percibió en el personal de salud. Aseguró que la experiencia dejó una huella profunda en su memoria.
Con el paso del tiempo, afirmó haber encontrado fortaleza para continuar con su vida personal y profesional. Su testimonio se centró en el dolor humano que enfrentó y en la manera en que logró sobreponerse a una experiencia que definió una etapa crucial de su historia.






















