Anthony Hopkins no solo presume premios y papeles legendarios, también celebra una victoria personal que pocos conocen a fondo: 50 años de sobriedad.
El actor confesó que estuvo a punto de perderlo todo en los años 70, cuando su relación con el alcohol se salió de control y casi le cuesta la vida tras un desmayo al volante.
En un mensaje reciente, Hopkins reconoció que dejar el alcohol en 1975 fue el giro que lo salvó dentro y fuera de la pantalla.
Hoy, con más de ocho décadas encima, asegura que la sobriedad le devolvió la claridad, la creatividad y una segunda oportunidad para vivir. Un recordatorio de que incluso las grandes leyendas de Hollywood también han tocado fondo… y han sabido reinventarse.






















