Un nuevo estudio presentado en la American Heart Association (AHA) generó preocupación al detectar una posible relación entre el uso prolongado de melatonina —suplemento común para dormir— y un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca. La investigación analizó a más de 130 mil adultos con problemas de sueño y encontró que quienes consumieron melatonina por al menos un año presentaron una tasa significativamente más alta de hospitalizaciones por falla cardíaca en comparación con quienes no la usaron.
Según los datos obtenidos de la plataforma clínica TriNetX, el 19% de los usuarios frecuentes de melatonina fueron hospitalizados por insuficiencia cardíaca, frente al 6.6% de las personas que no consumieron el suplemento. Además, el estudio observó una mayor incidencia de diagnósticos de falla cardíaca y un incremento en la mortalidad general entre los usuarios de largo plazo. No obstante, los autores subrayaron que los resultados muestran una asociación y no prueban causalidad directa.
Los investigadores señalaron que el análisis tiene limitaciones, ya que se basa únicamente en expedientes médicos y no incluye información clave, como dosis exactas, características del insomnio, otros hábitos que pudieran influir en la salud cardiovascular o el uso real de melatonina de venta libre por parte de personas clasificadas como “no usuarias”. Estas brechas hacen necesario interpretar los datos con cautela.
El contexto internacional también genera dudas, pues en países como Reino Unido la melatonina se prescribe bajo supervisión médica desde hace casi dos décadas, y estudios previos incluso han sugerido beneficios para pacientes con insuficiencia cardíaca al mejorar la calidad del sueño. Debido a estas diferencias, especialistas recomiendan realizar investigaciones más completas antes de llegar a conclusiones definitivas.
Expertos en salud coinciden en que la melatonina no debe utilizarse como tratamiento de primera línea contra el insomnio crónico. En su lugar, recomiendan priorizar hábitos de higiene del sueño, reducir el uso de pantallas antes de dormir, evitar sustancias estimulantes y modificar rutinas diarias. Solo cuando estas medidas no funcionan, los médicos pueden considerar la melatonina, preferiblemente por corto tiempo y con seguimiento profesional.
Respecto a sus efectos secundarios, la Clínica Mayo advierte que la melatonina puede causar dolor de cabeza, mareos, náuseas y somnolencia diurna, además de síntomas menos comunes como irritabilidad, cambios de humor, sueños vívidos o alteraciones digestivas. Por ello, enfatiza la importancia de consultar a un profesional de la salud antes de iniciar su uso, especialmente si se tienen padecimientos previos o se toman otros medicamentos.






















