El mensaje que difundió ayer la Casa Real española, en el que el rey Felipe VI reconocía “muchos abusos” y “controversias morales y éticas” durante la Conquista y el largo periodo colonial, provocó un alud de reacciones de los partidos políticos españoles. Los que enarbolan postulados más conservadores, como el Partido Popular (PP) y Vox, no llegaron a criticar las palabras, pero sí lamentaron que se saque de “contexto” esos episodios históricos y en el caso del partido de la extrema derecha incluso lo definieron como la “mayor obra civilizadora y evangelizadora de la historia universal”. Desde la izquierda, partidos como Sumar y Podemos consideran que fueron “insuficientes” y que sigue siendo necesario un “perdón público”, tal y como reclamaron tanto el ex presidente Andrés Manuel López Obrador como la presidenta actual de México, Claudia Sheinbaum.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, fue preguntado en el Congreso de los Diputados, en un encuentro informal con periodistas, sobre la postura de su partido -el más votado del país y el referente de la derecha española- sobre las palabras del monarca. Feijóo aseguró en primer lugar que esas palabras se expresaron en “una conversación en una exposición del jefe del Estado y no en un discurso institucional”, además de afirmar que “yo creo que hay que contextualizarlo en todo lo que ha dicho, no solamente en una parte de lo que ha dicho, sino en el contexto de todo lo que ha venido a decir”.
Además se mostró “orgulloso del legado”: “La llegada a América ha conllevado una comunidad lingüística y cultural excepcional. Se puede comparar con ventaja cualquier actuación española durante la conquista como cualquier otra actuación de cualquier otro imperio de la época. Yo estoy orgulloso del legado; segundo, esta comunidad lingüística y cultural es excepcional; y tercero, por favor hagamos un poco de contexto porque es que si no sacando las cosas de contexto llegamos al absurdo. Y las cosas de contexto las sacó el señor López Obrador, nosotros no”.
Desde Vox, la vocera en el Congreso de los Diputados, Pepa Millán, aseguró: “La empresa española en América fue la mayor obra evangelizadora y civilizadora de la historia universal y eso lo hizo la Corona española. Además lo hizo respetando los derechos y la dignidad de todos los súbditos entonces, tal y como por cierto se reflejó en el Concilio de Isabel la Católica”.
En el bloque de la izquierda se reaccionó en las antípodas. Desde Podemos, su líder y diputada Ione Belarra aseguró que “estas declaraciones en este contexto, después de las reivindicaciones que viene haciendo México desde hace mucho tiempo son claramente insuficientes. No están a la altura de lo que nuestro país debería hacer en la recuperación de la memoria democrática y de la memoria colonial para reconocer las vulneraciones de derechos, la gravísima violencia ejercida y las consecuencias económicas que eso ha tenido para los países y poblaciones colonizadas y para las potencias en términos de privilegios, para nosotros, y de vulneraciones gravísimas de derechos humanos que continúan en el día de hoy en términos económicos, pero también de racismo simbólico y material, así que creo que deberíamos hacer una reflexión como país que no estamos haciendo y que está lejos de una mención en un mero discurso”.
Mientras que desde Sumar, el diputado Gerardo Pisarello, señaló: “Finalmente el rey Felipe VI ha reconocido que en la Conquista de América hubo abusos. ¿Hay que reconocer este gesto? Bueno, sí, es un paso que va en la dirección de lo que reclamaban gobiernos como el de México, con el presidente López Obrador o con la presidenta Claudia Sheinbaum. ¿Llega tarde y es insuficiente? Pues también, porque tuvieron que pasar 14 años de reinado para que por fin se pronunciara. Porque el lenguaje del rey actual es suave si se lo compara con el que utilizó su antecesor Juan Carlos I en 1990 cuando admitió estos crímenes, más que abusos, debían atribuirse a encomenderos ambiciosos y funcionarios venales. Y finalmente porque no hay petición de perdón como hicieron otras monarquías que ampararon auténticos genocidios coloniales como la holandesa o la belga. Sea como fuera, si esto ayuda a revistar el racismo y el colonialismo que aun hoy persiste en las relaciones internacionales bienvenido sea. Y si sirve para desenmascarar a los nuevos encomenderos que todavía hoy amparan estos crímenes, como Isabel Díaz Ayuso, José María Aznar o Santiago Abascal, bienvenido sea también. Porque sólo desde la verdad, la memoria y la reparación se puede construir con los pueblos de América Latina y de África una relación basada en el respeto, la justicia y la dignifica compartida”.






















