La Selección de México de béisbol firmó una actuación que quedará marcada en el Clásico Mundial de Béisbol al derrotar por nocaut a la Selección de Brasil de béisbol en la parte baja de la sexta entrada.
Fue mucho más que una victoria: fue una declaración de poder.
Desde el primer inning México mostró su identidad con disciplina en el plato, agresividad en las bases y una defensa prácticamente impecable.
Cada jugada se resolvió con seguridad y el pitcheo trabajó con precisión para apagar cualquier intento de reacción brasileña.
La defensiva volvió a ser el sello distintivo de la novena mexicana, que dominó de principio a fin con un béisbol de élite que ilusiona a la afición.
Ahora el siguiente reto será ante la Selección de Estados Unidos de béisbol, un duelo que se ha convertido en un clásico moderno del béisbol internacional, donde el orgullo y la intensidad suelen marcar la diferencia.





















