México arrancó su participación en el World Collide de China con paso firme y autoridad absoluta, dejando en claro que no vino a participar sino a dominar. Las victorias frente a Italia y Japón no fueron simples resultados positivos, sino auténticas exhibiciones de talento ofensivo y solidez defensiva.
Diana Flores dirigió el ataque como una verdadera directora de orquesta, repartiendo cinco pases de anotación entre distintas receptoras y haciendo imposible que las defensas rivales pudieran anticipar por dónde vendría el golpe.
La contundencia mexicana también se hizo presente con una defensa que jugó con inteligencia y corazón. Victoria Chávez no solo frenó ataques, sino que sorprendió con dos touchdowns que levantaron a la tribuna, mientras que la capitana Silvia Contreras fue el motor que impulsó a todo el equipo con par de anotaciones que reafirmaron su liderazgo.
Incluso la novata Allison Salazar se estrenó con una intercepción clave, dejando claro que este equipo tiene talento de sobra y hambre de hacer historia.






















