México ha registrado avances significativos en la formación de médicos especialistas durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con un incremento sostenido en el número de residentes y cambios estructurales en el proceso de selección. De acuerdo con la Secretaría de Salud, estas medidas buscan ampliar la cobertura médica, eliminar prácticas arbitrarias y fortalecer el sistema público a mediano y largo plazo.
La información fue presentada por Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, quien destacó que el país pasó de formar menos de seis mil especialistas al año en 2011 a casi 19 mil en el periodo reciente. Este crecimiento contrasta con el estancamiento registrado entre 2011 y 2018, cuando el aumento fue marginal y generó un déficit estructural en hospitales públicos.
El punto de inflexión se dio a partir de 2021, cuando prácticamente se duplicó el número de médicos que ingresan cada año al sector público para su formación, al pasar de poco más de ocho mil a cerca de 19 mil. Para el ciclo 2026, se prevé la incorporación de 18 mil 926 médicos y médicas residentes, consolidando esta tendencia.
Clark subrayó que este esfuerzo ha permitido formar alrededor de 45 mil médicos especialistas que no se habrían preparado de mantenerse la tendencia previa, lo que calificó como un legado de largo plazo para el país. El crecimiento se distribuyó entre diversas instituciones, con aumentos de 102 por ciento en el sector salud para población sin seguridad social, 69 por ciento en el IMSS, más de 300 por ciento en el ISSSTE y 162 por ciento en Pemex.
Asimismo, se reforzaron especialidades consideradas estratégicas. En epidemiología, la formación anual pasó de 60 especialistas antes de la pandemia a 368 actualmente; en medicina de urgencias, de 874 a cerca de dos mil 400. Áreas como pediatría, cirugía, medicina interna, traumatología e imagenología también registraron incrementos relevantes.
Uno de los cambios centrales fue la modificación al proceso de asignación de plazas para residencias médicas. Antes, los aspirantes elegían especialidad por puntaje y luego enfrentaban criterios arbitrarios para ser aceptados en hospitales. Con el nuevo modelo, la selección es meritocrática y permite a los aspirantes elegir directamente tanto la especialidad como la sede, con información transparente y sin favoritismos.
El nuevo esquema ya se aplicó en dos rondas de asignación y contempla una más en febrero, con el inicio de residencias programado para marzo de 2026. Las autoridades subrayaron que se trata de una inversión estratégica del Estado mexicano para garantizar, durante las próximas décadas, personal médico especializado que fortalezca de manera sostenida al sistema público de salud.






















