Entre enero y octubre de 2025, México importó 40 millones 700 mil toneladas de granos y oleaginosas, la cifra más alta desde que existen registros. De acuerdo con datos de la ANAM analizados por el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), este volumen representa un aumento de 3.5 por ciento respecto al récord del año anterior. Aunque las compras aumentaron en cantidad, su valor disminuyó 3.2 por ciento debido a la caída de los precios internacionales.
El principal impulsor del incremento fue el maíz, cuyas importaciones alcanzaron un nivel histórico de 21 millones 200 mil toneladas, un aumento anual de 5.1 por ciento. Destaca el caso del maíz blanco, del cual México solía ser casi autosuficiente, pero cuyas compras casi se triplicaron respecto a 2024, debido a que el producto importado, especialmente de Estados Unidos, resulta más barato que el nacional. Este fenómeno, señaló el GCMA, beneficia a la industria pero presiona a los productores mexicanos.
México se mantiene como el segundo mayor importador mundial de granos y oleaginosas y el principal comprador global de maíz. Para Estados Unidos, el país es un socio comercial estratégico, ya que es su mayor cliente en maíz, trigo, frijol, arroz, pasta de soya y jarabe de fructosa, además de su segundo comprador más importante de soya y granos secos de destilería.
Otros productos también mostraron variaciones relevantes. El sorgo registró un salto significativo al pasar de 29.8 mil toneladas en 2024 a 796.3 mil en 2025, impulsado por la demanda del sector pecuario. En contraste, las importaciones de trigo y arroz tuvieron aumentos marginales, mientras que la avena cayó 3 por ciento. Productos como frijol, cebada, malta y el complejo algodonero registraron disminuciones notables.
El GCMA destacó que el T-MEC sigue fortaleciendo la integración agrícola regional, consolidando a México como el principal destino para los excedentes agrícolas de Estados Unidos, especialmente en maíz, trigo y soya.






















