Monterrey y Guadalajara se colocan en el centro del escenario mundialista.
La FIFA confirmó a ambas ciudades como sedes del repechaje intercontinental que definirá los dos últimos lugares del Mundial 2026, una eliminatoria programada entre el 23 y el 31 de marzo.
Será un cierre dramático para el primer Mundial con 48 equipos, un formato ampliado que abrió oportunidades históricas para regiones como Oceanía.
Entre los clasificados al repechaje destaca Nueva Caledonia, que vivirá en suelo mexicano la oportunidad más grande en su historia futbolística.
Los estadios de ambas ciudades se convertirán en campos de supervivencia, donde el margen de error desaparece y cada minuto puede cambiar el rumbo de una nación.
México no solo será anfitrión: será el escenario donde se decidirán los últimos invitados a la Copa del Mundo.






















