La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México está dispuesto al diálogo con China, aunque defendió que el aumento de aranceles previsto para 2026 está en línea con los principios de la Organización Mundial de Comercio (OMC). El paquete contempla gravar con hasta 50% las importaciones de diversos productos chinos, incluidas unidades automotrices, con el objetivo de fortalecer la economía nacional dentro del llamado Plan México.
La Cámara de Comercio y Tecnología México-China pidió al gobierno mexicano reconsiderar la medida, señalando que un arancel tan elevado podría generar inflación, afectar la competitividad y distorsionar el mercado interno. El organismo, conformado por empresas de ambos países, propuso un enfoque gradual y equilibrado que permita cuidar tanto la creación de empleos como la integración de cadenas de valor binacionales.
El pronunciamiento coincidió con la reacción del Ministerio de Exteriores de China, que expresó su rechazo a lo que calificó como medidas coercitivas y discriminatorias. El vocero Lin Jian afirmó que su país se opone al unilateralismo y al proteccionismo, además de invitar a México a mantener una cooperación que favorezca la recuperación económica global y un comercio más inclusivo.
Sheinbaum reiteró que no se busca un conflicto con el país asiático, sino mantener una relación respetuosa en el marco de la OMC. Explicó que ya sostuvo conversaciones con el embajador de China en México y aseguró que las medidas responden al fortalecimiento económico del país. “Estamos en la mejor disposición de hablar con todos los países”, declaró.
Por su parte, el canciller Juan Ramón de la Fuente aseguró que las relaciones diplomáticas entre México y China permanecen cordiales y productivas. Subrayó que hay comunicación constante con las autoridades chinas y con representantes de otros países para explicar los alcances del Plan México y las nuevas oportunidades que genera, buscando evitar tensiones mayores.






















